Curiosidades sobre el día de muertos
5 datos curiosos sobre el día de muertos
Apenas ayer les mostramos Curiosidades sobre el Halloween y afortunadamente al terminar esta fiesta, inicia en México por lo menos la celebración del día de muertos. El Día de Muertos es una fecha muy especial en México para rendir homenaje a las almas de las personas que ya no están con nosotros. Pero ¿Por qué se celebra la muerte?, ¿de dónde viene la tradición?, ¿cómo llegan las ánimas? aquí te ilustramos un poco sobre esto.
1.-Origen
Las raíces de esta celebración pueden rastrearse en el culto a los muertos realizados por aztecas, mayas y toltecas de la Mesoamérica prehispánica. Según fueran adultos o niños y las circunstancias de su muerte, se destinaba ciertos meses del año para rendir honores a los difuntos. Como forma de darles la bienvenida, se les dejaba ofrendas como comida, flores, incienso, además de recibirlos con música y bailes rituales.
2.-Patrimonio de la humanidad
El ritual realizado en el Día de Muertos fue catalogado en el 2008 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
3.-La calaverita
En la tradición mexicana se rezaba antes de la entregar la fruta o el pan de muerto, el truco o trato fue mucho después.
4.- 3 Tipos de altares
Un altar representa el mundo material e inmaterial. Existen altares de 2 niveles que representan el cielo y la tierra, altares de 3 niveles que representan el cielo, la tierra y el inframundo y existen altares de 7 niveles que son el tipo más común y representan los niveles que atraviesa el alma para poder llegar al descanso y paz espiritual.
5.-El pan que esperas todo el año
Hay varias versiones sobre su origen, pero la mayoría coinciden que se originó en las culturas prehispánicas hasta tomar la forma que conocemos cuando llegaron los españoles.
Se hace referencia principalmente a los sacrificios humanos que realizaban los aztecas cuando ofrecían una princesa a los dioses. Posteriormente su corazón se introducía en una olla con amaranto para después morderlo como agradecimiento. Los españoles cambiaron esta práctica elaborando un pan de trigo en forma de corazón bañado en azúcar y pintado de rojo para simular la sangre.