Qué hacer con tu vestido después de la boda
Los vestidos de novia son una tradición legendaria y, desde siempre, han fascinado a diseñadores y amantes de la moda. Es natural desarrollar cariño y admiración por este vestido tan importante. Fue elegido con mucho más cuidado que cualquier otro vestido de fiesta, se usó en una ocasión muy especial y tiene profundos significados personales. Para que no tengas que dejarlo ir, te preparamos algunas ideas:
Guárdalo para tu bebé
Si planeas tener hijos, puedes heredarles tu vestido antes de que crezcan y se casen: lleva tu vestido con un profesional para que lo arregle y haga un bonito modelo que tu pequeño (a) pueda lucir en su bautizo o en su primera sesión de fotos.

Conviértelo en arte
Acércate con artistas independientes y conoce las propuestas que tienen para preservar tu vestido. La clave es conservar sólo un pedacito de tu modelo en un formato totalmente nuevo, creativo y significativo. Por ejemplo, crea una pulsera, un dije u otro artículo de joyería que puedas usar siempre. También puedes conservarlo como parte de un marco.

Trash the dress
Después de la boda, organiza una sesión de fotos en el agua o en el bosque así como video en lugares divertidos o muy estéticos y especiales para ustedes. Tu esposo y tú usarán sus outfits de la boda, pero esta vez podrán hacer todo tipo de tomas sin ninguna preocupación, pues el propósito es arruinar los atuendos y romper con la formalidad.

Simplemente conservalo!
Quizás en unos años puedas heredarlo a tu hija o a tu nuera: sin importar si es un vestido de novia de encaje, de tul o de terciopelo, con los ajustes necesarios quedará como un último modelo. Mientras, protégelo del polvo y de la humedad. Empieza por llevarlo a la tintorería, y con una modista, si es que se dañó un poco durante la fiesta.
